El panorama real de la seguridad: lo que viven los viajeros
Marruecos recibe cada año a más de 13 millones de turistas, y la gran mayoría se va con recuerdos inolvidables — y quizá algunos kilos de más por tanto tagine. El gobierno ha invertido fuertemente en infraestructura turística y seguridad, sobre todo en las grandes ciudades y los destinos populares.
La delincuencia contra los turistas es relativamente baja, especialmente comparada con muchas ciudades europeas. La violencia es rara. Lo que sí encontrarás son molestias menores: vendedores muy insistentes, taxistas que intentan cobrarte de más o algún carterista ocasional en zonas concurridas. «Marruecos me pareció más seguro que París o Barcelona. Algunos comerciantes eran pesados, pero nunca me sentí realmente amenazada», dice Sarah, una viajera sola de Canadá.
La clave es estar atento sin caer en la paranoia. Piensa en ello como en cualquier gran ciudad: no lucirías joyas caras en un metro abarrotado. La misma lógica aplica aquí.





